Apariencias

Posted on 7 octubre, 2009

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Hacía mucho tiempo que quería hablar sobre esto.

Este verano, en una cena con mis amigas, de esas pocas en las que conseguimos juntarnos todas, empezamos a hablar sobre nosotras mismas, de como éramos a como somos, y de como nos veíamos y nos vemos desde fuera. Fue una charla muy agradable, entrañable y sorpresiva.

Hablando de si habiamos cambiado o no, le comentaron a una amiga que había cambiado muchísimo en estos años. Yo en cambio, les comenté que para mi ella era la misma, simplemente que las prioridades y la forma de pensar de una persona de 18 no son las mismas que una de 28, a lo que ella asintió también. Lo que pasa que muchas veces nos hacemos una imagen predeterminada de alguien, por varias razones, como por ejemplo, jugar un determinado rol durante una época, e incluso con el paso de los años y sabiendo que no es así, cuando te viene a la mente esa persona lo hace en la imagen predefinida que tienes de ella. Fue entonces, comentado esto, cuando mis amigas me comentaron que conmigo les pasaba eso. ¿Eso? ¿El qué?

amigues

Pues ellas nunca se hubiesen imaginado verme, por ejemplo, como me vieron en el video que hice para lo de “Que me quiten lo viajado”. ¿Por qué? Pues porque con ellas siempre he sido algo más tosca, parada, y no es que yo fuese primero tosca y hubiese cambiado con los años pues siempre he sido la misma, sino que con ellas, la parte de mi personalidad que siempre ha aflorado más es esa.

En esta vida, nos influyen mucho las personas con las que nos relacionamos. En mi caso concretamente, mi grupo de amigas siempre ha sido bastante grande, y claro, en un grupo tan grande las personalidades más destacables suelen aflorar enseguida y con el tiempo, cada uno va encontrando su rol dentro del grupo. Yo podría haber demostrado esa faceta más divertida mía, pero era algo que no me nacía, no por falsedad, sino porque las circunstancias me hacían ser “la seria”, en cambio, yo desarrollaba mi faceta más divertida de otra manera.

Siempre he sido muy diferente al resto de mis amigas. No es que yo madurara antes o al revés, es simplemente que yo siempre he viajado un poco en paralelo. Con 14 años éramos igual de crías, sólo que yo lo era de una forma diferente, y con 18 empezamos a madurar todas pero también de forma diferente. Así, con ellas afloraba mi faceta más seria, con los amigos de Jorge o con Isabel soy más juerguista, y con mi querida Lau and Co. soy más alocada. ¿Por qué? Pues porque las circunstancias han hecho que sea así, la gente con la que nos rodeamos es la que hace que desarrollemos unas facetas u otras de nuestra personalidad y, en mi caso, a mis amigas les sorprendió muchísimo descubrir esa faceta mía que desconocían, a los 28 años, después de más de 24 años juntas. No es que yo haya cambiado durante este tiempo, es que no habían tenido la oportunidad de conocer esa faceta de mi personalidad, porque tampoco he tenido nunca la necesidad de hacerla surgir, simplemente, porque soy así y yo estoy agusto con ellas siendo como soy.

Por eso, a pesar de los años y de las cosas que se puedan compartir con una persona, de lo que podamos creer que la conocemos, siempre podemos llevarnos una grata sorpresa. O no.

Un chu~

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Posted in: yo misma y yo