¿Qué tal?
Llevo unos días sin actualizar y, aunque pendiente del concurso de Barceló, la cabeza la tengo en otro sitio… Akira.
Akira ha estado muy rara últimamente, tiene unos cambios de comportamiento muy bruscos e incluso ha perdido peso. Nos tenía muy preocupados, así que decidimos llevarla al veterinario, no sin encontrarnos algún obstáculo de por medio.

Desde que Akira se vino a vivir con nosotros supimos que no podíamos llevarlo a un veterinario cualquiera, así que un amigo nos recomendó al veterinario al que llevaba su serpiente, un especialista en animales exóticos muy bueno. Este chico, por razones personales dejó el trabajo pero lo sustituyó otro chico, también especialista y muy bueno. El problema surgió hace unos días, cuando nos enteramos que este segundo veterinario tampoco estaba. Se ha tomado una excedencia para hacer una tesis en Nicaragua.
Buscando veterinarios especialistas, nos empezaron a remitir a un montón de sitios que al final nos echaron atrás, porque nadie nos hablaba de ningún especialista en concreto con referencias. Lo siguiente fue acordarme de un amigo, al que hacía un montón de años que no veía, y que por aquellos tiempos estudiaba veterinaria. Lo llamé y me comentó que intentaría encontrar algún especialista y, en cuestión de un día, nos concertó una cita con él.
Ayer por la mañana fuí a la cita con el veterinario y, cual fue mi sorpresa que el especialista que tenía que ver a Akira era… tachán! Su primer veterinario! Me alegré muchísimo de verlo, a él y a mi amigo también, que se ha preocupado un montón por nuestro bichito *^.^*.

Al final, resulta que todos nos conocíamos entre nosotros y nadie lo sabía, ha sido muy curioso. ¿Sabéis lo del experimento de 6 grados de separación? Pues eso, que el mundo es pequeño, muy pequeño :P.
Un chu~
Muchas veces hablo de Akira como si de un perro o un gato se tratara, pero no, es un lagarto, un animal de sangre fría al que la memoria le dura 4 días y que no demuestra sentimiento alguno… ¿o sí?
Pues no lo se. Científicamente seguramente no, pero viviendo juntos y conociento sus pautas, hay veces que hace incluso dudar :P.
Lo que más le gusta hacer es camelarnos para que lo dejemos salir del terrario, es un zompo! Primero te pone la carita de “¿me dejas salir?” mientras levanta la cabezola para que se la acaricies…

Y acto seguido, como quien no quiere la cosa y pensando que te enganña, se agacha y se pone en pose “allá voy!” para salir directo a tus piernas, brazos o cualquier cosa que pille cerca y que esté fuera del terrario x__D.

Es un zampabollos!! xD
Y esto es todo por hoy. Recuerda, ¡pon una iguana en tu vida!
Un chu~
Akira es nuestra preciosa iguana y este verano cumple 5 añitos.
Cuando la compramos apenas tenía 9 meses y medía algo menos de 30 cm. Hoy es toda una adulta (macho xD) y mide más de 1 metro.
No es que sea hiper grande, hay iguanas que con su edad son más grandes, pero ella dejó de crecer a lo largo para empezar a crecer a lo ancho y cada día es más robusta.
A pesar de su apariencia agresiva, estos animales son de sangre fría, por lo que no muestran sentimientos y son bastante pasotas. Akira, y no es por amor de madre, es muy mansa, le encanta que le froten el cuello, se queda sobada cuando se lo tocan, y es muy sociable, siempre y cuando no quieras cortarle las uñas, porque no se deja, y sacarle sangre, porque se deja aún menos UxD (le ha hecho la cruz al veterinario xD). Pero en general es curiosa y agradable *^.^*.
Además, es una zampona. Se jarta a comer sus verduritas preferidas dos veces al día, le encantan los canónigos y las tomateras de la madre de Jorge xD. Una vez se zampó una entera, volcó la maceta y fue visto y no visto xDD.
Esta foto se la hice el martes por la noche. La sacamos del terrario porque mis vecinitos querían verla, así que la bajamos en la gabia que usamos para llevarla al veterinario :P.
¿No es totalmente amorosa? Espero poder celebrar un montón de quinquenios más con ella *^.^*
Un chu~



